Vine, vi y mejor me fui

Proximamente a montarse la obra en Queretaro. Sere el “compadre”, el padre del niño muerto.
Se pidio permiso al autor para actualizar la obra con sucesos de estos momentos. Acepto los cambios y dio el visto bueno al director de teatro qe tenemos: Victor Osorio Torres. Contemporaneo del grupo de Tarso y Bonilla y fundador del IMBA queretaro.
Y no es comedia (no mantiene ese tono todo el tiempo). Hay momentos en que despues de reirte el espectador recibe unas cubetadas de agua fria tremendas.
[url=http://mx.geocities.com/revista_esperanza/teatro.htm]http://mx.geocities.com/revista_esperanza/teatro.htm[/url]

Vine, vi… y mejor me fui

A 30 años de su estreno en el teatro El Granero, en Vine, vi… y mejor me fui, su autor, Willebaldo López, mantiene su maestría para dibujar a la sociedad mexicana, que desafortunadamente no ha cambiado del todo, pues la co-rrupción, marginación, ignorancia y abandono de las clases más desprotegidas, son el eje central de la obra y los elementos que la mantienen vigente.

Con un trazo escénico basado en la interacción con el público y el juego del tiempo y el espacio, Willebaldo López ofrece una comedia perfectamente concebida y desarrollada donde matiza los colores sicológicos de los estratos más bajos de nuestra sociedad y que reflejan las estupendas dotes de observación y sentido teatral del escritor.

La trama se inicia en el velorio de un niño, en una familia muy humilde que no tuvo los recursos para poder salvarle la vida. Ella lava ajeno, él nunca encuentra trabajo y se refugia en el alcohol. Los únicos compañeros en el velorio son un escritor, que horas antes se convirtió en su compadre, y una vecina, madrina de otro de los tantos hijos. Todo esto va seguido del característico humor ácido del dramaturgo.

Hace tres décadas, la crítica teatral, además de otorgarle el premio Juan Ruiz de Alarcón después de triunfar en Manizales, Colombia, catalogó a Vine, vi… y mejor me fui, como una obra valiente, que denuncia y grita a todo volumen las injusticias que hemos inventado todos nosotros a modo de un anecdotario de los miserables y cuyo objetivo es hablarle al espectador, sin pestañar ni darle vuelta a los asuntos (El Día, 12-VI-76, Eduardo Rodríguez Solís).

Para conmemorar tres décadas de puestas en escena, Vine, vi…y mejor me fui, el mes pasado, en función especial y con la presencia del delegado político de Coyoacán, Miguel Bortollini y la actriz y productora teatral, Carmen Salinas, apadrinaron la develación de la placa conmemorativa.

Escrita, dirigida y actuada por Willebaldo López en Vine, vi… y mejor me fui intervienen también Joana Brito, Dolores Solana, Blas García y Belinda Miranda (como comadre alternante). Con la escenografía de Félida Medina, la propuesta teatral se presenta todos los jueves a las 20 horas en el teatro Rafael Solana del Centro Cultural Veracruzano.

One Commentto Vine, vi y mejor me fui

  1. Dark Crow dice:

    Una obra si en Queretaro no se ha presentado. Pero confiamos en el trabajo de Victor que es cosa de cada 3 años lleva una obra seleccionada para la muestra nacional de teatro.

    Para mi, las obras que trataron temas actuales de la sociedad mexicana (Mujeres en el encierro, y Vine, ví y…mejor me fui), fueron las mas interesantes porque me acercaron más al mundo mexicano así como se ve desde abajo; con sus desigualdades sociales, la falta de educación y todas las injusticias que nacen en una sociedad que está constantemente perpetuando este circulo vicioso. Las dos obras tratan con mucho realismo temas que nos dejan una impresión muy fuerte y varias preguntas a las cuales no encontramos respuesta. ¿Qué se puede hacer?, ¿Cómo podemos cambiar las cosas? ¿Hay alguna esperanza? ¿Nos interesa de verdad que haya tanta injusticia y violencia en el mundo o pasamos con indiferencia porque ya nos hemos acostumbrado y además no nos afecta de manera directa? Wilebado López intituló con un poquito de ironía su pieza Vine, ví y… mejor me fui… así destacando tal vez nuestra incapacidad de hacer algo para romper el círculo de esos problemas sociales.
    ……..
    El mismo tema de sobrevivir en una sociedad llena de desigualdades, lo encontré en la obra mexicana Vine, vi y…mejor me fui, bajo la dirección de Wilebado López, autor y actor en su propia obra interpretando el papel del compadre y capo de una familia de lúmpenes. El personaje que se mete en sus vidas es un escritor – un prototipo de la clase media, un empleado que trabaja en una oficina y que le gusta pasar su tiempo escribiendo sobre la vida de los desposeídos. Desde el principio, el escritor es testigo del drama que pasa en esta familia: su ultimo hijo murió, por desnutrición y por causa de la pobreza. Toda la acción tiene lugar durante el velorio del niño, el escritor esta apoyando con dinero a la familia para que puedan al menos velar al hijo muerto. La historia que nos cuenta es muy triste, pero, por el otro lado, los personajes que nos revelan la vida de los lúmpenes (los padres del niño muerto y una vecina chismosa) nos hacen reír por su manera muy simplista, a veces ridícula de enfrentar la vida, como si fueran menores de edad que no se pueden responsabilizar.

    Por ejemplo, al padre de familia le gusta “chupar”, pero no trabajar, es vendedor de tortas y se queja todo el tiempo, echando siempre la culpa a otros: al gobierno, al patrón, a la policía, a su mujer. Su esposa, es ama de casa, tiene otros nueve hijos y nunca terminó la primaria. A la vecina, le gusta contar los chismes sobre la gente de la vecindad, del barrio y aunque están en el velorio, todos disfrutan las últimas “noticias” con mucho “antojo”. La realidad es muy fuerte para esta gente y por eso los chismes tienen un papel muy importante en sus vidas, porque sólo metiéndose en la vida de otros, pueden olvidar, seguir y sobrevivir en este mundo y romper la cotidianeidad. Los personajes están muy bien delineados, y pasan por diferentes estados: alegría (disfrutando el mal de los otros), enojo, desesperación (de repente, los padres recuerdan que están en el velorio de su hijo y se ponen a llorar), fanatismo religioso. El nivel de energía que los actores utilizan es muy alto, que se hace evidente por sus movimientos amplios y gestos exagerados.

    En fin, la obra resulta ser una crítica muy realista a la vida de los lúmpenes en México, pero en un registro cómico-irónico, en un tono fársico o paródico. Los lúmpenes aparecen así como son, gente ignorante cuyo nivel escolar es mínimo y que no les interesa la educación. Aunque el escritor, intente cambiarlos y educarlos, se topa con su ignorancia (“vaya usted a estudiar”, “no hay dinero”, “para que quieres que estudie”, “con la iglesia y con lo que nos dice Jesús, es suficiente”). Parece que el escritor es incapaz de hacer algo, así que prefiere quedarse como un simple testigo: “vine, ví y… mejor me fui”.

    Desafortunadamente, los problemas sociales que tocaron las dos obras mexicanas de teatro todavía son evidentes en la realidad de la sociedad: la pobreza, la marginación, el alcoholismo, el narcotráfico, pero además la incapacidad de los otros de cambiar las cosas.

    Por otro lado, me alegró haber podido ver la ultima presentación de Vine, ví y… mejor me fui, (y eso, por simple casualidad) después de 30 años de presentaciones. Mujeres en el encierro es igualmente una obra que merece ser vista, aunque es fuerte en sus mensajes e imágenes.

    [url=http://www.floresdenieve.cepe.unam.mx/quince/cepe-dora205.htm]http://www.floresdenieve.cepe.unam.mx/quin…epe-dora205.htm[/url]

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